
El cultivo de esta especia fue introducido por los
árabes alrededor del
siglo, entonces era monopolio exclusivo de la alta
burguesía andalusí, bajo el dominio de la cual se encontraba la mayor parte de la
península Ibérica, y dentro de esta la región manchega.
El primer documento escrito que hace referencia al cultivo del azafrán en La Mancha aparece en 1720. Este documento se encuentra recogido en la obra de J.A. López de la Osa: "Cultivo del azafrán en la Solana y La Membrilla ", manual divulgativo sobre la producción del azafrán de 1897....... La importancia del azafrán dentro de la tradición agrícola de la región se ve ratificada por la existencia además de otras obras de carácter pedagógico, entre las que destaca la de L. Jiménez Martín "El azafranero práctico". En varias de las obras que datan de los siglos XIX y XX, aparece citado el azafrán de la Mancha como el de mejor calidad de España, y está abundantemente documentado el cultivo inmemorial de esta especia en muchos municipios de esta zona.......La relevancia de este cultivo dentro de las manifestaciones culturales manchegas, se vuelven a poner de manifiesto con la Fiesta de la Rosa del Azafrán que se realiza en Consuegra (Toledo), con los concursos de monda que se celebran en La Solana (Ciudad Real) y La Membrilla (Ciudad Real) con motivo de sus fiestas patronales o el Festival de la Rosa del Azafrán de Santa Ana (Albacete) y en el folclore típico de la región......El proceso de producción, único y original que consiste en el desecado mediante tostado a fuego lento en lugar de desecado al sol, parece ser el responsable de que el producto obtenido en la Zona tenga una presencia mucho mejor, además de un mayor contenido en safranal y poder colorante........Por todo esto el azafrán no puede ser considerado como un producto agrícola más sino que forma parte del patrimonio histórico y cultural de la región que ha de ser protegido y conservado
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